
Hola princesas.
Odio la Semana Santa, las vacaciones, los compromisos...
He engordado casi tres kilos. Es horrible. En dos semanas he tenido miles de comidas familiares, tres cenas de cumpleaños (la última ayer) y no he hecho más que comer, comer y comer. Me siento fatal. Ojalá fuera más fuerte...
Para colmo, hace dos días llegó el vestido de mi graduación del instituto y parezco una vaca burra con él. Tengo que bajar a los 50 como sea antes del 26 de mayo, que es cuando tengo la fiesta.
Quería haber actualizado antes, pero mi ordenador se rompió (putos virus de mierda) y hoy por fin me lo ha reparado mi hermano (no sabéis lo duro que ha sido estar casi una semana sin internet).
Hoy he tirado todo lo calórico que había en mi casa. No queda chocolate, ni dulces, ni carne... Sólo fruta, verdura y coca-cola light. Como empieza la cuenta atrás, sé que ya no puedo fallar, y eso es bueno. Me motiva más trabajar con tensión.
Por otro lado, hay algo que me preocupa, y eso hace que tenga ansiedad y quiera comer más: mi mejor amiga no está bien. Tiene una depresión y lleva yendo al psicólogo bastantes años. No me quiere contar por qué, pero me lanza indirectas de que se quiere suicidar. Y me lo creo. Lo peor es que no sé qué decirle: joder, yo quiero que se quede y sea muy feliz, ¿pero qué derecho tengo yo a retenerla si es ella quien tiene que sufrir viviendo? Lo único que he podido decirle es que, haga lo que haga, que se despida de mí. Sería muy duro si no pudiera decirle por última vez lo mucho que la quiero...
Espero que vuestras respectivas semanas hayan sido mejores, princesas. Ahora me paso por vuestros blogs.
Un beso a todas.