jueves, 23 de febrero de 2012

Gracias + Fracaso

Lo primero de todo os quiero agradecer el apoyo de la anterior entrada, sois unos verdaderos amores :) Mil gracias, en serio.

Empieza Marzo, y no de la mejor manera posible. Llevo dos semanas en el círculo vicioso de atracón + vómito, cosa que no hacía desde verano. Me ha salido mucha sangre de la garganta, pero ya me he acostumbrado. No me gusta vomitar, se me revientan las venas de la zona de los ojos y resulta evidente lo que ha pasado. Se me hincha la cara, los ojos vidriosos, me siento la peor persona del mundo... Vamos, lo que viene a ser un puto desastre.

Peso unos 58 kilos, no sabría decirlo con exactitud y me da muchísimo asco, juré que no iba a ver nada más alto del 56 en mi vida (y eso ya me parece de gorda-gorda). Pero como todo lo que me prometo, no sirve para nada...


Cambio de tema: los exámenes. Mal, para variar. De 6 asignaturas, suspendí 2, las dos de alemán (muy bien, tú sigue así que vas cojonudamente...). El resto notables, pero no son relevantes. He retomado los cursos de idiomas, porque entre pitos y flautas llevo AÑOS, literalmente, sin tocar un libro de gramática de forma seria (el repaso a lo fundamental 3 días antes del examen no cuenta). Si todo sale bien, tendré mi primer título oficial en verano, porque al fin y al cabo, todos los años que me tiré en la EOI no me sirvieron de forma oficial. Sé que no tengo que rallarme, que en la universidad no siempre se aprueba todo y que, precisamente de lo que más sé, es de lo que más me van a exigir porque tengo que acabar la carrera con nivel de bilingüe (ja, eso no se lo creen ni ellos, y menos gracias a Bolonia).


Me voy a duchar, antes de que venga mi novio y me vea con esta pinta de recién vomitada. Pero antes, un regalito: yo con unos 57-58 kilos, que es más o menos como estoy ahora (no había otras sorry, no me gusta que me hagan fotos de cuerpo; ante todo, sinceridad, señoras, que es lo que más necesito). Las dejaré un par de días y luego las borraré: [borradas]



(Tengo grasa hasta en las rodillas, qué ascazo...)

En fin, ¡basta de lamentos! Marzo va a ser el mes de los 55, ¡por mis ovarios que lo voy a conseguir!
Me voy a ver vuestros blogs. Un abrazo :)

viernes, 3 de febrero de 2012

Yo (entrada larga) + medidas

Me he dado cuenta de que siempre me rallo con el peso y es de lo único que escribo aquí. Las demás contáis vuestra vida y cosas personales, así que he pensado que no estaría mal dejar que me conociéseis un poco mejor. Vamos a ello:



1. Me llamo Ana. Y más cosas, pero aborrezco mi segundo nombre y los apellidos. Mi seudónimo, Midna, viene de un videojuego que me encanta.



2. Vivo cerca del mar desde hace dos años, que me vine aquí para estudiar en la uni. Quiero ser la traductora o intérprete de Ángela Merkel, pero sé que no llegaré tan lejos xD Antes vivía en una ciudad del centro, que más bien parecía un pueblucho, lleno de gente envidiosa y que está deseando joderte la vida con rumores, mentiras e insultos.



3. Sobre mi físico: soy rubia y desde que puedo recordar he querido tener el pelo negro o pelirrojo/cobrizo, pero los tintes no me van ni me quedan bien (el negro me dejó el pelo verdoso... casi me morí cuando lo ví); soy paliducha, en plan monja de clausura; tengo cicatrices de arañazos en la mejilla izquierda (regalo de mi madre, cómo no) y mis ojos son dorados, ni verdes ni marrones, creo que son bonitos. La gente me llamaba fea de todas las maneras posibles, ahora ya no, más bien al contrario (supongo que ya no tengo esa cara de pan que tenía cuando estaba tan enormemente obesa). Objetivamente hablando, estoy gorda. Lo sé, vale, admito que no tanto como antes, pero soy un retaco de 1'69 y 57 kilos.


4. Mi personalidad: soy reservada, pero cuando cojo confianza no me puedes hacer parar de hablar xD Prefiero estar sola a rodearme de gente que me cae mal. No me gusta mentir, odio hacerlo (me da la risa si lo intento). Me han hecho daño muchas veces y de distintas y originales maneras, por lo que siempre estoy dispuesta a lanzar un buen ataque. Soy la reina de la ironía y del sarcasmo. Soy una buena amiga, soy fiel y leal a las personas que merecen mi confianza, pero pobre de ti si me haces una putada. Soy enormemente rencorosa y vengativa (te puedo decir el día y la hora exacta, hata el lugar en el que me dijiste algo ofensivo xD). Me distraigo con facilidad y si veo algo que me gusta (por ejemplo, un escapatrate de ropa) salgo corriendo (literalmente) hacia eso que haya llamado mi atención, sin importar lo que estuviera haciendo o con quién. No sé estudiar (y me gustaría), funciono mejor y aprendo más bajo la presión del último día antes del examen. Soy ahorradora, pero no tacaña (supongo que lo de ahorrar me viene por la necesidad de mantenerme aquí yo sola con la angustia de no malgastar la beca). No soy inteligente, pero tampoco soy estúpida. Suelo sacar buenas notas sin esforzarme mucho. Me ha costado entender que, pese a lo que dijesen mis padres, no era tonta (lo explicaré más abajo). Soy mi peor crítica, nunca hago nada bien y nunca estoy lo suficientemente guapa/delgada.





5. ¿Qué me gusta? Se me da bien escribir, me encanta leer, pasear; de pequeña solía dibujar e iba a clases de pintura, pero nunca tuve talento. Adoro a los animales (tengo dos perros mú salaos xD) y toco el piano desde que tenía 8 años, pero con la uni lo he abandonado mucho. Me gusta estudiar idiomas e historia, me costó mucho decidirme de carrera por eso xD Me gusta el cine, pero no suelo ir mucho (paso de pagar 8 pavos por la entrada, lo siento, prefiero bajármela). Los videojuegos me pirran, me lo paso genial con la Wii xD En cuanto a hombres, desde pequeña me gustan rubios y guapos (creo que hice una asociación incorrecta y por eso me puse a estudiar alemán), pero casi siempre me acabo enrollando con morenos porque los otros escasean. No me gustan musculosos, los prefiero delgaduchos, en plan tirillas.





6. Mi familia: disfuncional perdida. Mi madre es una histérica con adicción a las compras (y encima de cosas inútiles o que no necesita), mi padre se desentiende de mí y de mi educación y más aún desde que se separó de mi madre y se fue de casa. No les tengo cariño a ninguno de los dos: mi padre maltrataba a mi madre, mi madre me maltrata a mí y ambos tienen una afición desmedida a quitarme mi dinero para gastárselo (mi madre) o a pasarse mi pensión y mis necesidades por el forro (mi padre). Tengo un hermano 5 años mayor, es ingeniero. Mis padres decían que era el más inteligente de los dos y me trataban a mí de tonta, lo que hizo que me quisiera aún menos y que luchara por competir contra él. A veces he sido muy injusta con él y me arrepiento de haber sido tan mala hermana. Desde hace algunos años nos llevamos mejor, y me alegro. Siempre se ha preocupado por mí "desde la sombra" y le debo mucho. Desde pequeños ha estado protegiéndome de las cosas malas que pasaban en mi casa y sé que si me pude ir a estudiar es gracias a él.





7. Mi novio: le conocí por casualidad en una de las peores épocas de mi vida (yo estaba herida por un cabrón que me hizo sufrir lo que quiso y más, pero esa es otra historia...), cuando no quería saber nada de los hombres. Llevamos casi cuatro años juntos (la semana que viene es nuestro aniversario). Me ha hecho mejor persona, sin duda. Él me quiere tal y como soy (y me conoció con 65 kilos, señores, ¡eso es amor! xD), se preocupa por mí como nunca nadie lo había hecho. Me hace sentir la persona más perfecta y especial del mundo, me trata como a una reina y entiende (dentro de unos límites) que tengo una relación complicada con la comida. Quiere que sea feliz, aunque no el gusten mis métodos, y por eso me ayuda y me esconde las cosas que no quiero comer (bajo mi petición, que conste). No le merezco, porque muchas veces sufre por mi culpa, pero yo le quiero y jamás le haré daño a propósito. No sé lo que durará esto, pero mientras esté ahí, siento que todo irá bien.








9. Dolencias varias: aparte de mis problemillas con la comida, me dignosticaron u trastorno psicosomático hará unos 4 años y tengo que medicarme por las crisis de ansiedad (también es cierto que desde que me fui de mi casa sólo he tenido un par, así que ya sabemos de dónde venía el problema). No puedo hacer ejercicio, me lo tiene prohibido el médico (aunque lo hago de todos modos), porque tengo escoliosis en la espalda y luxación en la cadera: en resumen, que tengo la columna retorcida xD









10. Manías: cuadrar la báscula con la baldosa del suelo del baño, me mordía las uñas (pero conseguí dejarlo, ¡weee!) y ahora me muerdo los labios cuando estoy nerviosa. Me crujo los dedos si estoy enfadada. Cuando estoy distraída, muevo los dedos sobre algún objeto como si estuviera tocando el piano. En los exámenes voy con algún "amuleto" que me dé suerte y con mi "boli de exámenes" (un bolígrafo rosa fucsia de Swarovski).









En otro orden de cosas, no me he pesado porque tengo la regla, pero me he medido... Sin palabras, horrible... Casi diez centímetros más de caderas y de cintura (10 en cada uno, ¡DIEZ!). ¿Cómo he llegado yo a esto? No sé qué estoy haciendo mal, de veras. Bajo lentísimo, con cuentagotas, y encima lo de las medidas, me estoy empezando a desesperar. El martes acabé los exámenes, técnicamente puedo ayunar si quiero. Me han dado dos notas: 7 en ruso y 7'7 en lengua española para la traducción. Mediocre, como siempre. Me quedan por saber 4 notas, que me imagino que no me dirán hasta mediados de mes, así que estoy nerviosilla xD









Y después de semejante coñazo, me voy a leer blogs, a ver qué encuentro.





Un abrazo a todas :)

lunes, 23 de enero de 2012

Volviendo al autocontrol + exámenes


No va mal. No va nada mal, teniendo en cuenta que estoy de exámenes en la universidad (mañana tengo el cuarto de seis, qué coñazo...) y que este jueves si no me falla la pastillita me vendrá la regla.
Estoy tranquila, pensé que sería más duro, pero el cuerpo se amolda rápido a lo conocido: los desayunos son lo único que mi novio me prohíbe saltarme, el resto del día me aferro a mi taza de té y soy feliz. Por la noche me duele horrores la tripa, pero me siento bien al pensar que a la mañana siguiente todo habrá valido la pena.
Vamos a lo importate, el tema peso: esta mañana la báscula marcaba 56'8. No me voy a presionar, todo va bien y no la voy a joder. No, eso no. Tengo exámenes y no voy a ayunar porque si suspendo y me quitan la beca, tendré que dejar la carrera, y eso jamás. No, no y no. Puedo volver a los 54 sin problemas, lo sé. Sólo necesito mantener la cabeza fría y estudiar, como he hecho hasta ahora. Tan sólo eso...
Voy a darme una vuelta por los blogs, que he encontrado unos cuantos muy, muy interesantes. Y después cogeré mi botella de agua y me iré a la biblioteca a seguir estudiando el puto examen de mañana, ¡¡cuantísimo odio la gramática, en qué coño estaba yo pensando cuando me metí en esto, joder!!
En fin, que me lío, espero que hayáis empezado con buen pie la semana y que os sea productiva.



Un abrazo.



miércoles, 18 de enero de 2012

No merece la pena poner un título

Hoy vuelvo a escribir aquí. Qué raro se me hace...

No estoy bien, decididamente. Este último mes me lo he pasado llorando día y noche, sin exagerar. He intentado hacer las cosas bien, con tranquilidad, sin obsesiones, sin metas, y es imposible. Me he mantenido bastante bien durante estos 6 meses, oscilando entre 54 y 52 kilos. Pero la puta Navidad ( y tú misma, gorda asquerosa, no trates de engañar a nadie) ha hecho estragos en mí. Imaginaba que había engordado, pero no me quería pesar ("no, Midna, no te obsesiones"). La gota que ha colmado el vaso ha sido hoy, cuando me he ido a probar un vestido que me compré en rebajas (talla S, tipo tubo-mega-ajustadísimo, que compré sin mirar porque sólo quedaba ese y pasaba de meterme al probador con semejante cola) Y NO HE CABIDO. Sí, señoras y señores, a la gorda no le cierra un vestido de encaje que hace un mes le habría entrado sin problemas. Así que le he quitado el polvo a la báscula después de un mes y me he subido: 58 kilos, clavados. Me doy verdadero asco, no sé cómo he podido abandonarme tantísimo después de haber estado tan cerquita de los 50...

Se acabaron las autoindulgencias y el "mañana". Voy a volver a ser yo, cueste lo que cueste.

Bienvenida de nuevo, Midna.



miércoles, 13 de julio de 2011

No estoy de vuelta





Como leéis, no voy a volver, pero llevo mucho tiempo pensando en que os debo una explicación.



En enero fue mi última entrada: decidí no actualizar hasta febrero porque quería concentrarme en los exámenes. Cuando terminé, necesitaba pensar en qué cojones estaba haciendo con mi vida. Marzo y abril transcurrieron entre vómitos, atracones y dieta; un día no comía, al siguiente me atracaba y lo vomitaba... Mayo, junio y julio han sido, posiblemente, los meses de mayor estabilidad que he tenido jamás: excepto los días que estuve de vacaciones en casa (unos 10) no me salté la dieta ni un solo día. Tenía una comunión y me compré un vestido precioso de la talla 36, y por mis huevos que me lo iba a poner. Y sí, me lo puse. No bajé todo lo esperado (rondaba los 54-55 kilos), cierto, y es que tengo el metabolismo hecho una puta mierda: he comprobado que hasta comiendo solo dos tazones de sopa en el desayuno, engordo.



La explicación que quería daros es muy sencilla: me veo incapaz de seguir así. Ni más, ni menos. Aunque no actualice, os he leído todos los días, y me doy cuenta de que muchas de vosotras estáis cada vez peor, cada vez más enfermas y más agotadas. Y he visto que yo voy por el mismo camino: llevo meses casi sin dormir porque la tripa me duele del hambre, se me nubla la vista y me mareo cada dos por tres, no puedo concentrarme en nada, tengo unas dierreas bastante dolorosas cada vez que pruebo bocado (aunque haya sido una rebanada de pan o una manzana), me duelen los dientes y se empiezan a mover... Y lo peor: ya no me afecta ver los números bajar, ya no me alegra pesar menos porque sigo viendo lo mismo cada día en el puto espejo. Comparo fotos y apenas veo diferencias. Me he aislado completamente de mis amigos y de mi novio porque no quiero salir a cenar, ni al cine, ni verlos comer chucherías. He cambiado lo que más quería en mi vida por un puto número que no significa NADA. Porque no voy a ser feliz por pesar menos, al contrario, era más alegre y vital cuando pesaba 12 kilos más.



Hoy, me he pesado, 52'9 y eso que tengo la regla y parezco un puto globo. Estoy a 1 kilo 400 gramos de mi meta y me sigo viendo gordísima. Prometí a mi novio que no bajaría del IMC 18 y si lo incumplo, con lo jodido que está ya este tema, me mandará a la mierda y llamará a mi madre. Dice que él prometió ayudarme si hacía tres comidas al día, pero que no va a permitir que siga sin comer.



Tengo mi último examen en unas horas, así que me beberé un té y rezaré por concentrarme. Para celebrar el fin de curso, mis amigos se van a comer. Me han pedido por enésima vez que vaya, y me gustaría ir, pero la idea de ver la báscula mañana me aterra. Y lloro de rabia, porque quiero volver a ser una persona normal.



A lo que iba: tras pensar fríamente durante los últimos días, he llegado a la conclusión de que no merece la pena vivir así. Sé que si continúo, aparte de tooooooodas las razones médicas (que, sinceramente, me la traen al pairo), las personas a las que quiero acabarán cansándose de mis locuras, de mis obsesiones. Que muchas de esas relaciones ya están muy heridas y no sé si volverán a ser lo que eran, pero quiero retomar mi vida. Os pareceré una blanda, pero si pesando 53 kilos sigo llorando delante del espejo, es que algo no va bien, nada bien. Sé que nunca estaré conforme con mi reflejo, pese 60 o pese 45. Y, leyéndoos, he descubierto que me asusta lo que pueda pasar: ¿y si enfermo de otra cosa por culpa de ésto? ¿Y si las personas a las que quiero se alejan de mí? ¿Y si destrozo a mi familia? ¿Y si... y si nunca es suficiente, me internan o me muero?



No sé si esto es una despedida. No sé si algún día volveré. No voy a borrar el blog porque siempre es bueno recordar los errores del pasado (y qué coño, confío muy poco en mi capacidad de recuperación). Pero quiero que sepáis que lo voy a intentar lo mejor que pueda, que trataré de mantenerme en un maren de 52-55 kilos comiendo sano y sin hacer locuras, y que os deseo a todas mucha suerte, que espero que, algún día, salgáis de esto y podáis ser felices.



Con cariño, Ana.